Dr. Jorge
Bernabé Lobo Aragón * Argentina
- NO ME ENCUENTRO --PAZ-
No temas, no me he ido, pero no me encuentro ni
te encuentro. Estoy y no estoy en este espacio
infinito. En uno de mis vuelos perdí la brújula de mi destino. No sé dónde ni
cuándo mi imaginación se vistió de silencio, estaban en el mismo llavero, mi
brújula y mi inspiración se marcharon y al despertarme, se me había
apagado la luna que me regalaste. Pero hay algo más aterrador, PERDÍ MIS
LÁGRIMAS, ¿imaginas una mujer sin lágrimas? Es cómo un río sin agua, cómo
una mariposa sin alas, existen, sólo eso, existen, pero no viven, pierden su
esencia. Mi rebeldía quiere gritar más no encuentro un grito para decirle al
hombre y al mundo: DETENTE, ya estamos en el límite de la cordura,
la esperanza, la conciencia, la memoria, la piedad y muy cerca de la locura
desmedida. Delante nuestro a sólo un paso está el pozo que cavó la vida para su
tumba y hacia él vamos corriendo a ciegas detrás de poder ser lo que no somos.
Me pregunto, ¿el hombre, ya no escuchará las palabras que Dios dijo
al crearrnos? – AMANSE LOS UNOS A LOS OTROS -, y yo sin mis
lágrimas para desahogar mi alma, sin mi grito para hacer que el viento
despierte al hombre que adormeció su conciencia, con mi brújula perdida y mi
luna apagada, andando a tientas los senderos de la ilusión de que la paz
interior sacuda las entrañas del ser humano para el bien del mundo. Por eso, amigo mío, te digo, -NO TEMAS, NO ME HE IDO,
PERO NO ME ENCUENTRO. Es verdad Amiga Milagros. Estamos atravesando situaciones alarmantes, de guerras y conflictos
desmesurados que siguen incrementándose. El mundo parece detenido con observadores temerosos
que no buscan soluciones. Vidas rotas, locuras, niños, inocentes
que esperan ayuda. Pero siempre existe una ESPERANZA. Mira nuevamente
hacia arriba y acuérdate de nuestros vuelos imaginarios a través de
la vía láctea, los movimientos uniformes y graduales de los planetas, con los
corales lumínicos que casi se tocan para ser una imagen continúa desde la
tierra. Es lo grandioso y extraordinario del firmamento, del espacio
infinito y del arte de vivir. La vida a pesar de las adversidades, los
obstáculos y las guerras, siempre nos abrirá una senda a seguir. Senderos con
angustias, obstáculos, piedras, rocas y deslices, pero con
un ETERNO que siempre estará presente y al que debemos seguir
suplicando por el cese de tantas crueldades desatinos. EL SUPREMO, no tiene
reloj ni calendario y nos enseña que siempre podemos comenzar y enderezar el
camino. Que cada día es una pequeña vida. Que cada instante es único. Que
en nuestro mundo de hoy, violento, vertiginoso, febril como de fantasía, EL
nos da la posibilidad de exclamar, gracias Señor por este enorme milagro
de VIVIR. Dame la mano amiga que la vida continua y el mundo espera
tus mágicos escritos que suenan a ORACIÓN DE SUPLICA POR LA PAZ.